Kenol, joven afable, madrugador y callado, cruza la Rivière Massacre con una mochila de esperanzas. Pronto se convence de que el sueño dominicano necesita el empuje de un esfuerzo mayúsculo y la búsqueda de oportunidades lo conduce a la meca de nuestra industria estelar: Punta Cana. Allí, se entera de